Canelones de aprovechamiento y otras ideas para cocinar con las sobras de las fiestas - Ahora
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- Se acercan fechas señaladas, y con ellas las ganas de compartir momentos alrededor de la mesa con familiares y amistades. Pero, aunque el entusiasmo nos lleve a llenar el carro de la compra, también es importante recordar que podemos disfrutar sin desperdiciar. Con unas pequeñas pautas, estas fiestas pueden ser tanto saludables como sostenibles.
Cada año, muchos hogares compran más de lo que realmente se necesita. La consecuencia: sobrantes que acaban en la basura. Y es que, en España, durante estas fiestas se desperdician hasta un 10-20% de la comida que se compra o prepara, tirando alrededor de 1 de cada 10 kilos, lo que supone unos 28-30 euros por hogar. Los alimentos más desechados son el pan, las guarniciones (arroz, sopas), las frutas y verduras frescas, y las carnes, debido principalmente a compras excesivas, cocina en grandes cantidades y falta de ideas para aprovechar las sobras. Pero con un poco de planificación y creatividad, podemos reducirlo de manera significativa. Aquí van algunos consejos y recetas económicas y de aprovechamiento:
- Antes de empezar a cocinar, es fundamental organizar los alimentos
Leer las etiquetas, revisar fechas de caducidad y seguir las indicaciones de conservación ayuda a que nada se desperdicie. Frutas, verduras, lácteos o carnes requieren cuidados distintos; tenerlos presentes hace la diferencia.
- Servir porciones equilibradas evita que sobre demasiada comida.
Es normal querer que los invitados disfruten, pero también podemos medir las cantidades de aperitivos, platos principales y postres. Y lo que sobre se puede congelar en porciones individuales para disfrutarlo después sin perder frescura.
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Dar una segunda vida a las sobras
Muchos alimentos que quedan después de las celebraciones se pueden transformar en nuevos platos. Por ejemplo, convertir verduras cocidas en cremas, tortillas o revueltos; utilizar las sobras de carne o pescado para hacer croquetas, quiches o canelones; pavo o pollo para ensaladas, sándwiches o rellenos; o incluso sobras de postres como el panettone se puede convertir en un pudding diferente y económico. Dos ideas sencillas y deliciosas:
- Receta I : Canelones de aprovechamiento
Cuando quedan sobras de carne asada o pavo y algunas verduras cocidas después de las celebraciones, podemos transformarlas en unos canelones deliciosos y sencillos. Basta con mezclar la carne desmenuzada con las verduras que tengamos a mano, añadir un poco de salsa de tomate y sazonar al gusto con sal, pimienta y hierbas. Esta mezcla se coloca dentro de las placas de canelones, se disponen en una fuente apta para horno, se cubren con más salsa y un poco de queso rallado, y se hornean hasta que el queso se funda y adquiera un color dorado. Incluso los restos de jamón o queso que queden por la nevera se pueden añadir al relleno, haciendo que cada bocado sea más sabroso. Es una forma sencilla y económica de aprovechar lo que sobra, sin perder sabor ni calidad. Aprovechar sobras de carne y verduras evita tirar comida y reduce el gasto en ingredientes nuevos, pudiendo ahorrar hasta 5–7 € por cada comida familiar grande.
- Receta II: Pudding de panettone y frutos secos
Si ha sobrado panettone o algún otro bizcocho podemos transformarlo en un postre delicioso que nadie querrá desperdiciar. Solo hace falta cortar el panettone en trozos pequeños y empaparlos con una mezcla de leche, huevos, un poco de azúcar si es necesario, y esencia de vainilla. Se añaden frutos secos o cualquier otro ingrediente que tengamos por casa, como pasas o trozos de chocolate, y se hornea hasta que adquiera consistencia y un bonito color dorado. Usando restos de panettone y algunos ingredientes básicos como leche, huevos y frutos secos, el coste por ración puede ser inferior a 1,50 €. De esta manera, un resto que podría haber terminado en la basura se convierte en un pudding cremoso y nutritivo, perfecto para terminar una comida especial de manera consciente y deliciosa.
Los alimentos más desechados son el pan, las guarniciones (arroz, sopas), las frutas y verduras frescas, y las carnes
El objetivo de todo esto no es sólo ahorrar, sino aprender a ser más conscientes con lo que tenemos, reducir el desperdicio y, al mismo tiempo, disfrutar de platos ricos, nutritivos y originales. Esta filosofía conecta directamente con Alimentación Consciente, la iniciativa de Cruz Roja que busca fomentar hábitos de alimentación saludables y sostenibles entre la población a través de la sensibilización, herramientas prácticas, recetas semanales y formación. Su finalidad es crear un marco claro para que la sociedad entienda los principios de una alimentación saludable y respetuosa con el medio ambiente: basada en productos locales y apostando por un consumo cercano y responsable.
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