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LGTBIQ+: Más de cuatro décadas de lucha por la igualdad plena
Presente
Xuñ
25
2020
25 Xuño LGTBIQ+: Más de cuatro décadas de lucha por la igualdad plena

Orígenes del movimiento

El bar de Stonewall Inn del barrio de Greenwich Village, frecuentado por gais, lesbianas y transexuales, era el único en todo Nueva York que permitía la entrada a personas LGTB en tiempos en los cuales se condenaba la homosexualidad en Estados Unidos.

La policía, de manera rutinaria, realizaba redadas con el fin de identificar y detener a los homosexuales. En la madrugada del 28 de junio entraron en el bar, ordenaron parar la música y encender las luces. Unos seis agentes empezaron a pedir los documentos y parecía que todo iba a ser rutinario.

Pero uno de los efectivos agredió a una de las personas que estaban siendo requisadas y los demás que generalmente, no tenían más opción que huir, decidieron quedarse y defender sus derechos.

La llegada de los antidisturbios agravó la situación y la noche siguiente la multitud que se congregó fue mayor al igual que la revuelta. Aunque la lucha del movimiento LGTB había comenzado antes, ese 28 de junio se convirtió en un símbolo de las protestas y en 1985 se estableció como Día Internacional del Orgullo LGTBQ+.

En España la Ley de Vagos y Maleantes consideraba a las personas homosexuales un peligro social por lo que debían ser recluidas en instituciones especiales con absoluta separación del resto de la población carcelaria.

Sin embargo, las lesbianas no eran perseguidas legalmente; pero si eran identificadas como tales se las enviaba a hospitales psiquiátricos y muchas terminaban recluidas en conventos.

En 1970 la Ley de Vagos y Maleantes se sustituyó por la de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Entre otros, existían en Badajoz, un centro de reeducación y en Huelva, uno de Rehabilitación. Los encargados de reeducar y rehabilitar a las personas homosexuales eran, generalmente, psiquiatras y curas.

Fue también en 1970 y desde la clandestinidad cuando Armand de Fluvià y Francesc Francino fundaron el Movimiento Español de Liberación Homosexual.

La revista francesa Arcadie fue la fuente de inspiración (también lo fueron en el ámbito mundial las acciones del movimiento feminista) de Francino y Fluvià porque se ocupaba de la información internacional relacionada con los reclamos del movimiento LGTB.

A pesar del riesgo que suponía ser activista en aquel momento empezaron a surgir los distintos colectivos. En 1972, globalmente, la Ciencia descartaba que la homosexualidad fuera una enfermedad.

A principios de esa década, en Barcelona, el artista y pintor José Pérez Ocaña paseaba travestido por las ramblas para reivindicar y defender los derechos que estaban prohibidos para el colectivo homosexual.

Las leyes de amnistías de 1976 y 77 liberaron a los presos políticos; pero no a los presos sociales entre los que se encontraban gais y transexuales. Por eso en 1977 se organizó en Barcelona la primera marcha para reclamar la derogación total de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación social.

Sin miedo a la represión policial, miles de personas salieron a la calle bajo el lema “Nosotros no tenemos miedo, nosotros somos”. La siguiente movilización fue el 25 de junio de 1978 en distintas ciudades de España y se destacó la de Madrid con unos 10 mil asistentes.

La Movida como escaparate de visibilidad

A finales de la década de 1970 surgió una importante corriente contracultural, rica en imaginación e inventiva, que dio espacio de lucha y demanda de tantos colectivos marginados, bautizada como La Movida. Con la vuelta de la democracia de a poco se fueron legalizando los colectivos LGTB por toda España (y se sancionaron las leyes de despenalización del aborto y la de divorcio).

En el otoño de 1977 nació en el País Vasco, EHGAM, para defender la pluralidad sexual de todo ser humano y desde entonces lucha por los derechos de gais, lesbianas, transexuales, bisexuales y contra cualquier discriminación por motivos de orientación sexual.

En Andalucía se creaba el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en 1978 que se manifestaba por las calles de Sevilla. Y así en distintas ciudades de España, fueron apareciendo las diversas organizaciones LGTB.

Aunque la Ley de Peligrosidad social dejó de aplicarse en 1979, sin embargo, no desapareció de la legislación española hasta la aprobación del nuevo Código penal en 1995

También la presión social y la conciencia colectiva jugaron un papel importante a favor de tantos colectivos y derechos postergados. Y por fin el 30 de junio de 2005 el parlamento español aprobó la ley de Matrimonio Igualitario, siendo uno de los primeros países de Europa y del mundo en reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La realidad actual

Que la diversidad sea la normalidad es el deseo de quienes durante tantos años sin descanso trabajaron y trabajan por los derechos LGTB. Que se terminen las amenazas, la discriminación, las agresiones, que se dejen los prejuicios a un lado.

Hay, además, una preocupación muy concreta por las personas mayores LGTBIQ+. Se da la paradoja que iniciaron la revolución sexual pero no están integradas en las organizaciones y según reconocen los propios activistas “tienen el mismo derecho a ser cuidados y felices”.

Se da el caso de que si quieren ir en pareja a una residencia todavía tienen que ocultar su tendencia sexual y hasta deben soportar las críticas de las mismas personas que en su juventud los marginaron y señalaron de la sociedad.

En el plano internacional también queda mucho por hacer: hay 75 países en los que se persigue y se condena la homosexualidad, en 15 de ellos es castigada con la pena de muerte.

El futuro

Este año la MADO 2020 ha tenido que reinventarse. La fiesta multitudinaria que en Madrid ha llegado a congregar hasta un millón de personas esta vez no podrá realizarse en nuestras calles, pero se va a seguir visibilizando.

Las actividades LGTBIQ+ serán múltiples y online a través de las redes sociales. Cruz Roja participará, como lo hace habitualmente, junto a Cogam, Imaginamás, Por Puro Placer, Apoyo Positivo, Asociación Triángulo, Confederación Colegas, Kif-Kif, Pink Peace, Adhara Sevilla y Stop Sida.

De esta manera el MADO 2020 aprovechará las nuevas tecnologías para trasladar un mensaje de esperanza, apoyo y visibilidad al colectivo LGTBIQ+ en estos tiempos del coronavirus. Sin olvidar que aún queda mucho por lograr, que en el aspecto legal se ha avanzado significativamente pero no tanto en el social. Para que definitivamente la igualdad sea plena, efectiva y real.

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