Mercado San Cristóbal: “La inserción sociolaboral puede hacerse de una manera innovadora, cercana y con impacto” - Ahora
Publicador de contidos
Humanidad
Imparcialidad
Independencia
Humanidad
Imparcialidad
Independencia
Beatriz Díaz Azarola es presidenta de la ONG Cesal, una organización con casi 40 años de trayectoria en Cooperación Internacional y Acción Social en España y que impulsa, entre otras, iniciativas que buscan convertir la formación en oportunidades reales de inclusión y empleo. Entre ellas está el Mercado Escuela San Cristóbal, en Madrid, un espacio donde aprender un oficio significa también recuperar la confianza, crear vínculos y abrir la puerta a un nuevo proyecto de vida. El proyecto, que desde su apertura en octubre de 2024 ha formado a alrededor de 240 personas y obtenido una elevada inserción laboral, ha sido reconocido con una Medalla de Oro de Cruz Roja.
Recibir la Medalla de Oro de Cruz Roja es uno de los mayores reconocimientos a la labor social y humanitaria. ¿Qué significa este galardón para la gran familia que compone el Mercado Escuela San Cristóbal?
Recibir este reconocimiento es un auténtico honor para todo el equipo del Mercado Escuela San Cristóbal y para quienes formamos parte de la ONG Cesal. Lo vivimos como un reconocimiento al esfuerzo de muchas personas: alumnos, formadores, comerciantes, empresas colaboradoras y voluntarios que hacen posible que este mercado municipal de Madrid sea extraordinario.
También es un respaldo y una muestra de que merece la pena apostar por iniciativas que ponen a la persona en el centro y que demuestran que la inserción sociolaboral puede hacerse de una manera innovadora, cercana y con impacto en la sociedad. Nos anima a seguir trabajando para que nadie se quede sin una oportunidad.
Desde la ONG Cesal, con casi 40 años de historia y una amplia experiencia en Cooperación Internacional y Acción Social en España, un galardón como este nos anima a seguir partiendo del patrimonio y experiencia de las personas que acompañamos e implicándoles en nuestro trabajo como verdaderos protagonistas de sus vidas.
Cuando hablamos de “integración” en el mercado, ¿de qué perfiles o colectivos estamos hablando exactamente y cómo se dinamiza esa convivencia multicultural o intergeneracional entre los puestos?
Las personas que llegan al Mercado Escuela tienen perfiles muy diversos: proceden de distintos países, culturas y contextos, hablan diferentes idiomas y han vivido situaciones muy distintas. En el fondo, todas comparten algo muy importante: buscan una oportunidad para empezar de nuevo, aprender un oficio y construir un futuro mejor.
En estos casi dos años hemos comprobado que, además del aprendizaje profesional, aquí se crean relaciones de confianza. Lo favorecemos desde el primer día: nuestros formadores enseñan un oficio mientras acompañan a cada alumno para que se sienta acogido, escuchado y valorado como persona. Ese clima hace que surjan vínculos muy sólidos entre ellos y que el alumnado tenga una referencia a quien acudir y en quien fijarse.
Y, en este contexto, ¿cómo se articulan las oportunidades de formación dentro del tejido de comerciantes del mercado?
Los comerciantes son una pieza esencial del proyecto. No son solo profesionales que desarrollan su actividad en el mercado, sino que se han convertido en auténticos maestros de oficio. Gracias a su implicación, los alumnos aprenden el trabajo real de carnicería, charcutería y pescadería en un entorno auténtico, con clientes de verdad y situaciones que vivirán después en cualquier empresa. Su compromiso con la formación es uno de los grandes valores del Mercado Escuela San Cristóbal y que favorece a la inserción laboral posterior.
Una vez que el alumnado termina su itinerario formativo, ¿cuál es el porcentaje o la posibilidad real de que se queden contratados en los propios puestos del mercado?
Tenemos un porcentaje muy alto de inserción laboral, tanto en el sector de la hostelería (cocina y sala) como en supermercados y comercios especializados en carnicería, pescadería y charcutería.
Además, contamos con una red consolidada de empresas donde los alumnos realizan sus prácticas y, en muchos casos, esas prácticas terminan convirtiéndose en un contrato. Ese es precisamente nuestro objetivo: que la formación se traduzca en una oportunidad laboral real.
En España asistimos a una pérdida de oficios tradicionales por falta de relevo generacional. ¿Cómo consigue el mercado que la juventud vulnerable recoja el testigo de profesiones tan ligadas a nuestra cultura gastronómica?
Las personas que llegan al Mercado Escuela tienen algo en común: enormes ganas de trabajar y de salir adelante. Para muchos, aprender un oficio supone la posibilidad de alcanzar una estabilidad económica y empezar un nuevo proyecto de vida.
Además, estos oficios ofrecen una empleabilidad muy alta y eso hace que los alumnos encuentren una motivación muy clara. Ven que existe una oportunidad real de incorporarse al mercado laboral en profesiones que necesitan relevo generacional y que siguen siendo fundamentales para nuestra cultura gastronómica.
El mercado acoge realidades muy distintas. ¿Qué tipo de perfil acude a este espacio y cómo se relacionan los jóvenes en situación vulnerable con él?
Nos gusta decir que el Mercado Escuela es un lugar de encuentro. Aquí conviven los vecinos del barrio de toda la vida con los trabajadores de la zona de las Cuatro Torres, estudiantes y personas que vienen simplemente a disfrutar de la oferta gastronómica o de las actividades que organizamos.
Ese ambiente tan diverso es una parte fundamental del aprendizaje. Los alumnos atienden a clientes muy distintos, aprenden a comunicarse, ganan seguridad y desarrollan habilidades que difícilmente podrían adquirir en un aula. Para muchos, especialmente quienes llegan con dificultades con el idioma o con poca confianza en sí mismos, esa interacción diaria supone un crecimiento enorme.
El proyecto defiende un modelo muy claro: el de “aprender haciendo”. Para un joven o persona en situación de exclusión, ¿cuál es la diferencia radical entre formarse entre las cuatro paredes de un aula teórica frente a hacerlo con el delantal puesto, atendiendo a un cliente real que espera al otro lado del mostrador?
La diferencia es enorme porque permite adquirir los conocimientos más rápido, poner en práctica lo aprendido y lograr un resultado prácticamente inmediato: preparan un plato y un cliente lo disfruta; atienden un mostrador y reciben un agradecimiento; hacen bien su trabajo y lo comprueban en el momento. Esa experiencia tiene un impacto muy profundo en su autoestima.
Muchos alumnos llegan después de haber vivido situaciones muy difíciles y con poca confianza en sus propias capacidades. Aquí descubren que son capaces, que pueden hacer bien un trabajo, que mejoran cada día y que su esfuerzo tiene valor. Esa es la mejor forma de recuperar la confianza y la dignidad que proporciona el empleo. Además, muchos de estos perfiles necesitan insertarse en el mundo laboral cuanto antes para hacer frente a sus necesidades económicas y este tipo de formación práctica favorece a que podamos adaptarnos a cada perfil y lograr que se incorpore a un trabajo en la mayor brevedad posible.
¿Hay alguna historia de éxito o transformación de alguna persona cuya vida haya cambiado gracias a este proyecto?
¡Muchas! Desde su apertura en octubre de 2024, el mercado ha recibido a unos 240 alumnos que, en su mayoría, ya se han incorporado al mercado laboral y que vuelven a visitarnos, a conocer a los nuevos alumnos, es muy emocionante. Entre los alumnos encontramos a personas que cuando llegaron al curso no tenían siquiera una cama o hablaban el idioma y que con el paso de los meses y mucho esfuerzo están trabajando en estos oficios y pudiendo construir una vida.
Por destacar una: Mustapha, que se había formado con nosotros en cocina antes de la apertura del mercado y, desde la apertura de este, ha formado parte del equipo de Cesal en la cocina y formando a las, a día de hoy, nueve promociones que ya han pasado por las instalaciones. Sin duda, un ejemplo de superación para el alumnado y una inspiración.
Publicador de contidos
Banner Home
