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Un campus de verano para personas mayores
OSASUNA
Un campus de verano para personas mayores
17/06/2026
IDAZLEA:
ELKARRIZKETAGILEA:
Cruz Roja
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Cruz Roja
  • Cuando el termómetro se acerca a los 40 grados, solemos centrar la preocupación en los efectos físicos del calor extremo. Sin embargo, existe otra consecuencia menos visible que afecta especialmente a las personas mayores y que tiene que ver con el bienestar emocional y la soledad no deseada. 

En Andalucía ya se están alcanzando máximas de 40ºC, temperaturas propias de los meses de julio y agosto, pero que se adelantan cada vez más debido al cambio climático y que suponen un desafío para los colectivos más vulnerables. Entre ellos, las personas mayores, que no solo sufren un mayor riesgo en su salud física, sino también en su salud emocional. "Se trata de un colectivo especialmente vulnerable al que las altas temperaturas afectan de forma significativa", explica María Luisa Pérez Tarragó, responsable provincial del Programa de Personas Mayores de Cruz Roja en Sevilla. El calor, señala, puede agravar patologías preexistentes, especialmente respiratorias, y la situación se complica para quienes no disponen de sistemas adecuados de climatización o viven en viviendas con escaso aislamiento térmico.

Pero los efectos van más allá de la salud. Cuando el calor aprieta, muchas personas optan por quedarse en casa. Se reducen los paseos, las visitas a comercios de proximidad, la participación en actividades y los encuentros cotidianos que forman parte de la vida social. "Las elevadas temperaturas limitan la movilidad de las personas mayores que atienden y detectamos un notable descenso en sus relaciones sociales, lo que incrementa el riesgo de aislamiento y soledad no deseada", advierte la responsable. 

Para hacer frente a esta situación, la Organización ha activado su nueva campaña de información y sensibilización 'Caliente, Caliente. Frío, Frío' en todo el territorio nacional, reforzando el seguimiento de los colectivos más vulnerables. Sin embargo, Cruz Roja en Sevilla lleva desde 2025 ofreciendo mucho más que acompañamiento a través de un campus de verano para personas mayores que lleva por lema: "Contra el calor, agua, compañía y diversión". 

Este campus de verano reúne a personas mayores de 65 años en actividades desarrolladas en espacios climatizados, entornos naturales, playas y piscinas con el objetivo de reducir la soledad no deseada que suele intensificarse en estos meses estivales debido a las altas temperaturas y la disminución de actividades. "Observamos que muchas personas con la llegada del verano permanecían en sus domicilios, reduciendo sus contactos e incrementando el riesgo de aislamiento. Para evitarlo planificamos una actividad periódica que facilitara la conexión y comunicación", recuerda María Luisa Pérez. 

Frente a las actividades más formativas que se imparten durante el invierno, el campus de verano quiere apostar por propuestas más relajadas como juegos, salidas, actividades acuáticas, baile… En definitiva, espacios en los que el compartir y tejer lazos esté siempre presente. 

El año pasado participaron unas 30 personas y, dada la buena acogida, este año se espera superar esta cifra. María Luisa cuenta que algunas actividades, como las sesiones de baile, han terminado por incorporarse a la programación anual debido a la demanda de las participantes. “Por no hablar de la actividad de la piscina que ha sido un éxito de participación. Algunas personas llevaban años sin ir, y sin Cruz Roja no lo habrían hecho. Además, el voluntariado se ha mostrado muy participativo e involucrado para que las personas participantes se sintieran seguras en un entorno diferente”, detalla la responsable. 

Y es que, más allá de la diversión, esta actividad veraniega contribuye a mejorar la salud emocional, reducir el riesgo de aislamiento y reforzar la autonomía de las personas en una época del año en la que la tendencia natural es refugiarse en casa y reducir los contactos. Porque en verano, el disfrute y los chapuzones no tienen edad. “Ver cómo las personas mayores se animan, se arreglan, salen de sus domicilios y disfrutan de estos espacios es una satisfacción muy grande para todo el equipo”, se despide María Luisa. 

 

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