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Apoyo y escucha para reducir la soledad de las personas hospitalizadas
OSASUNA
Apoyo y escucha para reducir la soledad de las personas hospitalizadas
18/03/2026
IDAZLEA:
ELKARRIZKETAGILEA:
Cruz Roja
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ELKARRIZKETAGILEA:
Cruz Roja
  • La soledad no deseada aparece en nuestra vida por diferentes motivos. Lo que está claro es que si te toca pasar un tiempo en el hospital ese sentimiento puede agravarse y acabar dejándote huella. Afortunadamente, existen personas que ofrecen su tiempo a quienes más lo necesitan. Y ese gesto, en los tiempos que corren, es un regalo de lo más valioso.

“El secreto de lo que hacemos reside en escuchar y acompañar. Dos tareas tan sencillas como complicadas”, expresa Maite, voluntaria en el Hospital de San Vicente de Cruz Roja en Alicante. 

El proyecto Hospitalitis, que se desarrolla en diferentes puntos de la Comunidad Valenciana, consiste en brindar asistencia a pacientes hospitalizados con el objetivo de reducir la soledad no deseada y mejorar su estancia a través de acompañamiento, apoyo emocional, escucha y diferentes actividades de ocio saludable. “El objetivo es dar un respiro a los pacientes, pero también a los familiares. Se crean unos lazos tan fuertes entre las personas voluntarias y los pacientes que es casi como una amistad”, añade Fedra Molina, técnica del área de salud de Cruz Roja en Alicante.

En los hospitales donde se desarrolla este proyecto —siete en la provincia de Alicante— predominan centros de media y larga estancia. En ellos, muchas personas permanecen ingresadas durante largos periodos por enfermedades crónicas o porque se encuentran en fase paliativa. En estos momentos, disponer de alguien con quien desahogarse o, sencillamente, conversar, resulta esencial. “Las personas pasan muchas horas solas en las habitaciones, frente al televisor. Nuestra función reside en acompañar, escuchar y, en el caso de las personas que se encuentran al final de la vida, intentamos hacer que se sientan felices el tiempo que les quede. A veces te piden hablar y otras veces, simplemente, que estés a su lado”, relata Luis, voluntario del proyecto. 

La labor de la persona voluntaria va desde la escucha o la compañía hasta actividades grupales de memoria o estimulación cognitiva. "Tanto los familiares como los pacientes están muy agradecidos con la labor del personal voluntario. Es un alivio y una alegría saber que alguien va a tocar a tu puerta para pasar un buen rato”, expresa Fedra Molina.

Y aunque las personas voluntarias son conscientes de que participar en proyectos como este puede implicar enfrentarse al dolor emocional que deja una pérdida, les llena mucho más poder, de alguna manera, aliviar la soledad y regalar bienestar en momentos difíciles. “Para ser voluntario de este proyecto no se requiere una gran formación. Lo más importante es que sea una persona dedicada a los demás, que sepa escuchar y, sobre todo, buena gente”, concluye Maite la voluntaria. 

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