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ITS en la edad adulta: lo que no se habla, también importa
Gaur
Multicanal VIH
Sep
12
2025
12 September ITS en la edad adulta: lo que no se habla, también importa

Atención primaria

La atención primaria es la primera instancia, en general, a la que accedemos por cualquier problema de salud que tengamos y se convierte en una herramienta esencial para la posible derivación a la especialidad correspondiente.

Con respecto a la salud sexual los Centros de Atención Primaria deberían ser un espacio seguro para abordar todo lo relacionado a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) donde el equipo sanitario y las personas usuarias se sientan a gusto y tengan la libertad suficiente para consultar de forma libre y clara sin prejuicios ni tabúes.

En España este primer eslabón del sistema sanitario tiene como tarea pendiente terminar con el diagnóstico tardío de VIH en población adulta.

Como hemos informado en post anteriores las ITS no afectan solamente a las personas jóvenes. Según los últimos datos proporcionados por el Instituto de Salud Carlos III, se notificaron 3.196 casos nuevos de VIH (86,1% hombres y 11,7% mujeres) con una mediana de edad de 36 años en hombres y 42 años en mujeres (informe publicado el 21/10/2024).

Los Centros de Atención Primaria deberían de ser el punto de entrada al Sistema Sanitario Estatal para prevenir y tratar también la salud sexual, pero a veces no vamos por temor a juicios o cuestionamientos.

Las personas con alguna ITS tienen miedo de ser juzgadas, que se las cuestione porqué están solicitando determinado tipo de pruebas.

Y es que, además, del VIH, las otras infecciones de transmisión sexual siguen presentando un alto grado de estigma y discriminación que generan un obstáculo para el diagnóstico precoz.

Uno de los desafíos pendientes, más importantes, de la Atención Primaria es el abordaje de la salud sexual de manera positiva, donde las personas se sientan comprendidas, acompañadas y no juzgadas.

 

Chemsex

Este vocablo anglosajón deriva de chemical y sex para darle nombre al uso intencionado y lúdico de drogas con el fin de tener prácticas sexuales durante un periodo largo de tiempo.

Las sustancias químicas empleadas tienen una denominación según los efectos que causen. Así podemos clasificar como estimulantes a la cocaína, la mefedrona y la metanfetamina; como alucinógenos a la ketamina y dentro del grupo de los depresores el GHB y el cloruro de etilo, por citar algunas.

 

Riesgos físicos y emocionales

Hay que tener en cuenta que esta práctica, extendida sobre todo en las grandes ciudades, puede generar problemas cardiovasculares, sobredosis, alteraciones del sistema nervioso central y que quienes participan en ella están más predispuestos a exponerse a las infecciones de transmisión sexual.

En el aspecto emocional cuando la práctica del chemsex se desborda puede generar ansiedad, depresión y conductas suicidas.

Para minimizar los riesgos del chemsex se debe hacer un abordaje terapéutico amplio, hay que mirar a la persona como un todo que incluya la salud sexual, física, mental y especialmente, el consumo de drogas.

En este enfoque holístico se deben implicar, entre otros, los centros de atención a las adicciones, las entidades de base comunitarias, las urgencias hospitalarias y los equipos de salud mental.

En definitiva, el abordaje psicoterapéutico debe motivar a las personas usuarias de chemsex a creer en la posibilidad de cambiar conductas, de intentar reducir la cantidad de droga consumida y acortar el tiempo de las sesiones.

 

El VIH/sida en los años 80 y 90

El VIH en los años 80 y 90 se convirtió en una pandemia que causó millones de muertes, porque, en aquella época había poca información sobre el virus y sus vías de transmisión. Las personas que llegaban a la etapa de sida tenían un tiempo de supervivencia que promediaba los dos años por la falta de un tratamiento eficaz.

Además, en los inicios de la infección, el estigma y aislamiento que sufrieron quienes la padecían dificultaron aún más la posibilidad de combatir la pandemia. Muchas de esas personas terminaron sus días en la soledad absoluta y antes de morir físicamente habían sufrido la muerte social.

Otra de las consecuencias graves del estigma es que las personas seropositivas tuvieron hasta que esconder el diagnóstico, porque en muchos casos fueron rechazadas por sus propias familias.

En la actualidad clínicamente se puede hablar de éxito, pero los prejuicios y la discriminación están muy arraigados. Y si la percepción frente al VIH ha cambiado, con respecto a los inicios de la infección, es gracias al esfuerzo de muchas personas activistas que conviven con el virus.

 

Hacerse mayor con VIH

El sistema inmunitario de alguien que convive con el VIH hace un esfuerzo constante para eliminar el virus y por ello se mantiene permanentemente activado. Esa activación continua genera inflamación que, según las investigaciones científicas, está relacionada con muchas afecciones que tienen quienes llevan muchos años indetectables gracias a los eficaces tratamientos antirretrovirales.

Como la expectativa de vida es similar al resto de la población, el desafío pendiente de la medicina es evitar el envejecimiento prematuro y las comorbilidades (enfermedades hepáticas, cardiovasculares, cánceres, entre otras) que deben enfrentar las personas que se hacen mayores con el VIH.

El envejecimiento con VIH debe ser tratado desde un abordaje multidisciplinario, apostando por la calidad de vida, sin ningún tipo de prejuicio ni discriminación. Para que quienes están en esa situación tengan los mismos derechos y cuidados que el resto de la población.

Muchas gracias a las personas que desde distintas disciplinas aportaron información para este post:  Laura Dans Villán, médica adjunta del Centro Sanitario Sandoval, Hospital Clínico San Carlos; Reyes Velayos, presidenta de Apoyo Positivo; Juan Hoyos, jefe de área de la División VIH/ITS/ Hepatitis/ TBC del Ministerio de Sanidad; Álvaro Morales, psicólogo en la Fundación de Investigación Biomédica del Hospital Clínico San Carlos y Gustavo Pecoraro, escritor, periodista y activista VIH y LGTBI.

 

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