Una oportunidad de empleo para personas afectadas por la DANA - Ahora
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- En un mercado laboral cada vez más especializado, formarse y acreditar tus conocimientos abre nuevas oportunidades. En este sentido, el Certificado Profesional es una vía práctica y flexible que permite adquirir competencias específicas y acceder a empleos con alta demanda. Cruz Roja ofrece esta formación en gran parte del territorio y, recientemente, impulsa formaciones en Valencia para personas afectadas por la DANA.
Un Certificado de Profesionalidad es una acreditación oficial que reconoce que una persona está capacitada para desarrollar una actividad laboral concreta conforme a los estándares del sistema nacional de cualificaciones. En Cruz Roja Española, estos certificados, conocidos también como certificados de empleabilidad, se han consolidado como una vía de acceso al trabajo para personas en situación de vulnerabilidad, combinando capacitación, experiencia práctica y acompañamiento.
La utilidad de esta formación, por ejemplo, se hizo especialmente evidente tras la DANA que afectó a la provincia de Valencia en 2024. Debido a la catástrofe natural, cerca de 7.500 ascensores quedaron inutilizados total o parcialmente, dejando sin servicio a miles de vecinos, pero en especial a personas con movilidad reducida, ya fueran personas mayores o personas con alguna discapacidad que para salir a la calle necesitaban la ayuda de terceras personas. En este sentido, la falta de personal técnico cualificado ralentizó muchas reparaciones, evidenciando la necesidad de perfiles especializados.
Para dar respuesta a esta falta de personal, así como para favorecer la empleabilidad de las personas desempleadas de las zonas afectadas, Cruz Roja ha impulsado un Certificado Profesional en instalación y mantenimiento de ascensores, impartido por la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL).

Esta formación consta de 560 horas de formación, 140 de ellas en empresas. Los participantes en la formación son 15 personas (12 hombres y 3 mujeres) desempleadas y residentes en la zona afectada por la DANA, con una edad media de 38 años. “Detectamos que todavía había una gran cantidad de ascensores sin reparar. En muchas de las fincas había personas con dificultades de movilidad que no podían salir de sus casas y les estábamos dando servicio desde Cruz Roja con los equipos de sillas oruga. Contactamos con ASCENCOVAL (Asociación de Empresas de Ascensores de la Comunidad Valenciana) y nos informaron que uno de los problemas para la reparación de ascensores era la falta de mano de obra. Por otro lado, desde el área de empleo de Cruz Roja estábamos atendiendo a personas desempleadas de las zonas afectadas por la DANA con el objetivo de mejorar su empleabilidad. Al tener la profesión de Instalador y Mantenedor de Ascensores una gran salida laboral, estable en el tiempo y con buenas condiciones, decidimos cerrar el círculo y apostamos por poner en marcha esta formación”, explica Antonio Merino, responsable del Plan de Empleo en la zona DANA.

El curso comenzó el 17 de febrero, actualmente el alumnado ha finalizado ya el módulo de ‘Instalación de Ascensores’ y ha comenzado el de ‘Mantenimiento’. Al concluir este módulo realizarán las prácticas en empresa y, a finales de julio, las personas ya podrán ser contratadas como profesionales del sector. “El alumnado está viviendo el curso como un gran reto. Es una gran oportunidad para encontrar empleo estable y de calidad, y con la satisfacción de poder contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas que aún están a la espera de la reparación de sus ascensores. Quien más quien menos conoce casos cercanos de personas que han sufrido esta problemática”, detalla Antonio Merino.
Paralelamente, Cruz Roja cerró el pasado 24 de abril una convocatoria de ayudas para la reparación de ascensores en la zona DANA, a la que podían presentarse, de acuerdo a unos criterios concretos, comunidades de vecinos cuyos ascensores siguieran pendientes de reparación. Entre estos criterios figuran la necesidad de que en la finca comunitaria vivan personas con problemas de movilidad reducida y/o personas mayores en pisos altos.
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