La naturaleza como aliada: soluciones vivas frente al cambio climático - Ahora
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La naturaleza como aliada: soluciones vivas frente al cambio climático
LA NATURALEZA COMO ALIADA: SOLUCIONES VIVAS FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO
Humanidad
Unidad
Cruz Roja
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parte 1 soluciones naturaleza
Cada 22 de abril miramos nuestro alrededor con más conciencia. Es la fecha en la que se conmemora el Día de la Tierra, un evento que, año tras año, nos recuerda la necesidad de proteger el medio ambiente, conservar la biodiversidad y promover la sostenibilidad. Es imprescindible no solo para nuestro futuro: también para nuestro presente más cercano.
En un contexto de incendios cada vez más virulentos y olas de calor recurrentes, la acción ambiental se ha vuelto inseparable de la acción humanitaria. Cruz Roja entiende que preservar el entorno es algo imperativo a muchos niveles, y también está estrechamente relacionado con la salud pública. No en vano, la degradación de la naturaleza aumenta las vulnerabilidades humanas, provocando problemas respiratorios, alergias y amenazando nuestra seguridad alimentaria. Además de la salud, otros muchos ámbitos, como los medios de vida, también se ven afectados por el devenir del planeta.
Bajo este enfoque, la Organización apuesta por las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN). A través de iniciativas como los huertos urbanos, la reforestación estratégica y el innovador destoconado biológico, Cruz Roja trabaja con la naturaleza y no contra ella, recuperando el aire, el agua y el suelo que nos proporcionan lo que más necesitamos para vivir.
parte 2 soluciones naturaleza
Huertos urbanos: refugios climáticos y cohesión social
Los huertos urbanos que propicia Cruz Roja no son solo espacios de producción de alimentos; funcionan como auténticos “pulmones” que refrescan los barrios. Tanto es así que, hasta 2025, hay huertos activos en 23 provincias. Marc Ayats Plana, referente de medio ambiente en Cruz Roja en Baleares, explica que la vegetación actúa como un evaporador natural, absorbiendo agua del suelo para convertirla en vapor, y creando así un microclima que beneficia tanto a las plantas como a las personas. En entornos dominados por el asfalto y el cemento, que acumulan calor y son impermeables, estos espacios se convierten en “pequeños refugios climáticos” que mitigan el efecto de isla de calor.
“Cuidando el huerto aumenta la concienciación sobre el cuidado y el uso del agua”
Verónica Redondo García, referente de medio ambiente en Cruz Roja en León, amplía los beneficios de estos ecosistemas urbanos, y recalca que mejoran la calidad de vida al absorber partículas contaminantes y capturar CO2. Además, “cuidando el huerto aumenta la concienciación sobre el cuidado y el uso del agua”, lo que genera pensamientos “más sostenibles” en las personas. Esta conexión directa y responsable con la tierra para Marc resulta “clave” ante futuras crisis de seguridad alimentaria, donde cultivar de forma local y con pocos recursos puede marcar la diferencia.
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parte 2b soluciones naturaleza
Más allá de lo ambiental, Cruz Roja también potencia la dimensión comunitaria de estos espacios. Los huertos son puntos de encuentro que también fomentan la inclusión social (integrando a personas de diferentes edades y situaciones) y el ahorro económico mediante el autoconsumo de productos ecológicos, libres de químicos y transgénicos. Es una conversación entre personas y naturaleza que fortalece las redes de apoyo vecinal y nos prepara para un futuro más sostenible.
parte 3 soluciones naturaleza
Reforestaciones: un seguro de vida para nuestros ecosistemas
En muchas zonas de España, la pérdida de suelo fértil ha alcanzado niveles críticos. Es un asunto grave. Paloma García González, referente estatal de medio ambiente de Cruz Roja, advierte que una vez que se pierde la capa fértil (también llamada humus) es extremadamente difícil recuperarla. En este sentido, las plantaciones de Cruz Roja actúan como una defensa natural: los árboles devuelven al suelo la capacidad de retener el agua y albergar microorganismos, fijando el terreno para evitar catástrofes derivadas de lluvias torrenciales y mejorando la calidad del paisaje. Desde 2021, la Organización ha realizado 23 plantaciones en 7 comunidades autónomas.
La estrategia de Cruz Roja no se limita a plantar cualquier árbol, sino que utiliza la “reforestación en mosaico”. Este enfoque imita la estructura natural del bosque alternando distintas especies autóctonas, lo que crea microhábitats para polinizadores, aves y pequeños mamíferos. Esta biodiversidad es el verdadero “seguro de vida”, en palabras de Paloma, frente al cambio climático, ya que un ecosistema diverso es mucho más resiliente ante plagas, incendios y sequías extremas.
Además del impacto ecológico, estas intervenciones tienen un retorno social y económico directo. Generan empleo local, atraen turismo de naturaleza y reducen los costes asociados a desastres naturales. Al reducir y compensar su propia huella de carbono mediante sumideros naturales, Cruz Roja reafirma su compromiso con la neutralidad climática para 2050, transformando paisajes para mejorar, en última instancia, la salud y el bienestar de las personas.
parte 4 soluciones naturaleza
Destoconado biológico: saber esperar tiene premio
Una de las técnicas más innovadoras y respetuosas que impulsa Cruz Roja es el destoconado biológico. Isabel López Moreno, referente estatal de medio ambiente de Cruz Roja, explica que, en lugar de utilizar maquinaria pesada que compacta el suelo y emite gases contaminantes, se inoculan hongos descomponedores en los tocones (los restos del árbol talado). Este proceso convierte la madera muerta en humus, liberando nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio de forma progresiva, enriqueciendo el suelo para que la nueva arboleda crezca con más vigor.
Esta técnica es especialmente valiosa en zonas protegidas o riberas, ya que es silenciosa y limpia. Al no remover la tierra mecánicamente, se mantiene intacta la microtopografía y se protegen los refugios de la fauna edáfica, como lombrices e insectos. En las riberas, evita la desestabilización de taludes y la erosión, protegiendo la calidad del agua. Es una alternativa de bajo impacto y coste reducido (entre 5 y 10 euros por tocón frente a los hasta 500 euros de los métodos mecánicos) que imita perfectamente el ciclo vital de un bosque maduro.
El destoconado biológico, además, es una poderosa herramienta de sensibilización. Al implicar al voluntariado en un proceso que tarda entre uno y dos años, se brinda una valiosa lección a la sociedad: “Ayuda a interiorizar que la naturaleza opera con ritmos propios que no se pueden acelerar sin coste”, comentan desde Cruz Roja.
Observar cómo la madera se transforma lentamente en vida “genera más conciencia que cualquier explicación teórica”, recalca Isabel, y añade: “Cuando la gente participa en actividades así, se reduce la frustración por la lentitud de la recuperación ambiental, enseña que las soluciones rápidas suelen ser menos sostenibles. Promueve una cultura de cuidado a largo plazo”. Después del éxito en Palencia en 2025, Cruz Roja pretende replicar el destoconado ecológico en más zonas.
Cuidar el entorno no es una tarea ajena; es proteger nuestra propia casa y a quienes viven en ella. Por eso Cruz Roja entiende que cada huerto, cada árbol y cada suelo recuperado son herramientas para construir comunidades más seguras y resilientes. Este Día Mundial de la Tierra es un recordatorio de que su compromiso con las personas es, también, un compromiso con el planeta que nos sostiene. Y es que naturaleza y humanidad deben avanzar siempre de la mano.
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