La actualidad de Cruz Roja

Selector de idioma

Microplásticos: enemigo diminuto, amenaza global - Ahora

Aplicaciones anidadas

Microplásticos: enemigo diminuto, amenaza global

REPORTAJES

MICROPLÁSTICOS: ENEMIGO DIMINUTO, AMENAZA GLOBAL

Microplásticos: enemigo diminuto, amenaza global
Los microplásticos recorren ríos, mares y cadenas alimentarias hasta llegar a nuestro organismo. Una contaminación invisible que ya forma parte de nuestra vida cotidiana, y que exige respuestas urgentes y acción ciudadana.

Humanidad

Unidad

Contenidos

Cruz Roja

ESCRITO POR:
ENTREVISTA POR:
Cruz Roja

Banner Compártelo Reportaje Pequeño

microplasticos 26 parte 1

No se ven a simple vista. No hacen ruido. No dejan manchas evidentes. Pero están ahí. En el agua que bebemos, en los alimentos que consumimos, en el aire que respiramos. Los microplásticos se han convertido en una de las formas de contaminación más persistentes y preocupantes del siglo XXI. 

Durante décadas, el plástico ha sido sinónimo de progreso: barato, resistente y versátil. Hoy, sin embargo, su omnipresencia plantea una pregunta incómoda: ¿a qué precio se construye esta comodidad? Y, sobre todo, ¿cómo podemos hacer para combatir esta silenciosa y perturbadora problemática?

microplasticos 26 parte 2

¿Qué son los microplásticos?

Los microplásticos son fragmentos de plástico de menos de cinco milímetros. Pueden ser tan pequeños como un grano de arena o directamente invisible al ojo humano. Se clasifican en dos grandes grupos: 

  • Microplásticos primarios, fabricados ya en tamaño microscópico y  liberados directamente al medio ambiente. Representan entre el 15% y el 31% de los microplásticos presentes en los océanos. El 35% procede del lavado de ropa sintética, el 28% se genera por la abrasión de los neumáticos durante la conducción y un 2% proviene de microperlas añadidas intencionadamente a productos cosméticos. 
  • Microplásticos secundarios, que suponen entre el 69% y el 81% del total. Se originan cuando objetos plásticos más grandes (bolsas, botellas, redes de pesca) se fragmentan con el paso del tiempo por el efecto del sol, el agua y la degradación. 

Actualmente, hay más de 6.000 millones de toneladas de plásticos dispersos por el planeta, y la cifra sigue creciendo. Solo en 2019 se produjeron 353 millones de toneladas de residuos plásticos. Si no cambia el rumbo, en 2060 se superarán los 1.000 millones de toneladas anuales. 

microplasticos 26 parte 3

Del mar al plato (y al organismo)

Los microplásticos no se quedan en el agua. Peces, moluscos y otros organismos marinos los ingieren, acumulándolos en sus tejidos. A través de la cadena alimentaria, estas partículas llegan finalmente a los seres humanos. Hoy, por ejemplo, sabemos que los microplásticos están presentes en alimentos como la miel, la cerveza o el agua del grifo. Incluso se han detectado en heces humanas, confirmando algo inquietante: esta contaminación ya forma parte de nuestro día a día. 

microplasticos 26 parte 4

Una amenaza para la salud aún por descifrar 

El impacto exacto de los microplásticos en la salud humana sigue siendo objeto de estudio, pero las señales de alarma son claras. Los plásticos contienen más de 16.000 sustancias químicas, y al menos un 25% de ellas son potencialmente dañinas. 

Según el informe Breaking the Plastic Wave 2025, los microplásticos y sus aditivos pueden afectar al sistema hormonal, reproductivo y cognitivo, además de provocar daños en el ADN celular y agravar enfermedades inflamatorias y cardiovasculares. Estamos, por tanto, ante una contaminación invisible, silenciosa y constante, cuyo alcance real aún no conocemos del todo. 

microplasticos 26 parte 5

Los ríos, autopistas hacia el mar

Para entender cómo viajan los microplásticos basta con mirar a los ríos. Son auténticas autopistas que conectan ciudades, industrias, campos agrícolas y zonas de ocio con el mar. Y todo, al final, acaba en la costa.  

Desde 2021, Cruz Roja, en alianza con Hombre y Territorio y Proyecto LIBERA, ha analizado más de 700 muestras de agua, filtrando 600.000 litros procedentes de 30 ríos y 22 playas de toda España. Los resultados son contundentes: existen microplásticos en el 100% de los ecosistemas analizados

En ríos, más del 71% de las partículas encontradas son fibras sintéticas, principalmente procedentes del lavado de ropa. Les siguen los fragmentos de plásticos degradados (casi un 20%). En playas, la tendencia es similar: las fibras representan el 73% de los microplásticos detectados desde 2021, aunque en 2025 se ha observado una ligera bajada. 

Algunos ríos, como el Pisuerga, el Iregua, el Torio o el Guadalquivir, han sido muestreados de forma continuada durante años, permitiendo detectar tendencias y evaluar la evolución del problema. En 2025, la red se ha ampliado con nuevas cuevas hidrográficas como el Genil, el Darro, el Huerva o el Jalón. 

microplasticos 26 parte 6

¿De dónde vienen las fibras sintéticas? 

La explicación se encuentra en nuestros hábitos cotidianos: 

  • La expansión de la moda rápida, con prendas sintéticas de bajo coste y corta vida útil. 
  • El auge de la ropa deportiva y los materiales “prácticos” de fibra sintética. 
  • La proliferación de textiles del hogar de microfibra. 
  • Detergentes más agresivos y un mayor uso de lavadoras y secadoras. 
  • Y, sobre todo, una falta de conciencia ambiental en la forma en que producimos, compramos y usamos nuestra ropa. 

Cada lavado libera miles de microfibras que atraviesan los sistemas de depuración y acaban en ríos y mares.

microplasticos 26 parte 7

Un problema global que exige acción inmediata

Si no actuamos, la producción de plástico crecerá un 52% para 2040, vertiendo al medio ambiente el equivalente a un camión de plástico por segundo. Las emisiones asociadas convertirán a la industria del plástico en el tercer mayor emisor de CO2 del planeta. El reciclaje, con tasas que no superan el 10%, no basta.  

Frente a este escenario, la acción ciudadana se revela como una de las herramientas más poderosas. Desde 2021, cerca de 600 personas voluntarias y técnicas han participado en más de 200 jornadas de muestreo de Cruz Roja, generando datos científicos de gran valor. La ciencia ciudadana se erige, por tanto, como motor de cambio demostrando que las organizaciones humanitarias pueden contribuir significativamente a la investigación científica.  

Reducir los microplásticos, además, está al alcance de todos. Mediante pequeños gestos, se pueden lograr grandes impactos:

  • Elegir fibras naturales y prendas duraderas. 
  • Lavar menos, con agua fría y sin secadora. 
  • Usar filtros y bolsas de lavado para microfibras. 
  • Evitar plásticos de un solo uso. 
  • Participar en limpiezas y muestreos de ríos y playas. 

No hay duda: cada decisión cotidiana suma. De hecho, Europa también ha comenzado a reaccionar y la Unión Europea ha dado pasos importantes: nuevos objetivos de reducción de envases, prohibiciones de plásticos de un solo uso y normas para evitar vertidos de pellets industriales. Medidas necesarias, aunque quizá todavía insuficientes, frente a la magnitud del desafío.  

Los microplásticos nos recuerdan que no hay fronteras entre el medio ambiente y la salud humana. Lo que arrojamos a un río acaba, tarde o temprano, en nuestro cuerpo. Por eso desde Cruz Roja se impulsa una respuesta integral basada en la educación ambiental (que precisamente se conmemora el 26 de enero), la ciencia ciudadana y la participación social.  

Porque un entorno sano es la base de una sociedad saludable. Y porque cuidar el planeta es, en última instancia, cuidar de las personas.  

Banner Compártelo Reportaje

Banner Home

LEE LO QUE TE INTERESA
Suscríbete a nuestra newsletter y descubre un millón de pequeñas historias