Accidentes domésticos: ¿cómo prevenirlos? - Ahora
Aplicaciones anidadas
Accidentes domésticos: ¿cómo prevenirlos?
ACCIDENTES DOMÉSTICOS: ¿CÓMO PREVENIRLOS?
Humanidad
Unidad
Contenidos
- Quemaduras: con el fuego no se juega
- Cortes y heridas: prevenir también es cuestión de orden
- Caídas y golpes: adaptar la casa para evitar accidentes
- Intoxicaciones: lo que parece cotidiano, pero es peligroso
- Atragantamientos: actuar rápido importa
- Ahogamientos: el agua exige vigilancia
- Electrocuciones: cuando la electricidad se convierte en peligro
- Incendios: prevenir antes de que aparezca el humo
- Una casa más segura empieza por mirar de otra manera
Cruz Roja
Banner Compártelo Reportaje Pequeño
accidentes domesticos parte 1
La casa es, para la mayoría, un espacio de seguridad. Sin embargo, el hogar también concentra situaciones cotidianas que pueden acabar en una emergencia en cuestión de un instante. Una sartén al fuego, un suelo mojado, un medicamento fuera de lugar o un pequeño objeto punzante pueden ser suficientes. Cruz Roja lleva años trabajando para fomentar una cultura preventiva en el ámbito doméstico y recuerda que muchos accidentes pueden evitarse con medidas sencillas.
Esta mirada preventiva, además, forma parte de un objetivo más amplio: estar preparados para responder mejor cuando ocurre una emergencia. Y es que la Organización considera fundamental promover el conocimiento y las capacidades necesarias para reducir el impacto de situaciones adversas y favorecer que las personas puedan actuar de forma segura. Porque prepararse no significa anticipar lo peor, sino contar con recursos y conocimientos para afrontar mejor lo inesperado.
accidentes domesticos parte 2
Quemaduras: con el fuego no se juega
La OMS es clara al respecto: la mayoría de quemaduras se producen en el hogar y son prevenibles. El aceite, el fuego, las planchas, los calefactores, los productos químicos o el agua a alta temperatura pueden provocarlas, especialmente en colectivos como la infancia o personas con dificultades para percibir el calor o reaccionar con rapidez.
Para evitar que esto suceda, hay algunos sencillos consejos que podemos tener en cuenta, como colocar los mangos de las sartenes hacia dentro, mantener a los niños alejados de los fogones y líquidos calientes, no dejar el fuego encendido sin vigilancia, utilizar guantes o manoplas adecuados para manipular recipientes calientes y comprobar la temperatura del agua antes del baño. Si hay personas mayores o con movilidad reducida en casa, tenemos que procurar que los elementos calientes queden siempre fuera de las zonas de paso.
Si al final se produce de forma inevitable la quemadura, se recomienda enfriar la zona con agua corriente durante unos 15-20 minutos. No apliques hielo, cremas ni remedios caseros y, si la quemadura es extensa, profunda o afecta a zonas sensibles, busca atención sanitaria.
accidentes domesticos parte 3
Cortes y heridas: prevenir también es cuestión de orden
Cuchillos, tijeras, herramientas, cristales o latas pueden provocar heridas muy desagradables. La solución es sencilla: guarda los objetos cortantes fuera del alcance de los niños o niñas y utiliza iluminación suficiente cuando tengas que utilizar este tipo de herramientas para evitar cualquier riesgo por tu parte.
Ante una herida pequeña, se debe hacer lo siguiente:
- Lávate las manos.
- Si sangra, realiza una comprensión sobre ella con una gasa seca (durante unos 5 minutos y sin levantar la mano).
- Una vez cesado el sangrado, lava la lesión con suero fisiológico o agua potable. Puedes utilizar jabón neutro.
- Una vez limpia, efectúa el secado con una gasa limpia. Es importante no frotar.
- Aplica un antiséptico para prevenir la infección (los más usados, según fuentes médicas, son la clorhexidina y la povidona yodada).
- Cubre la herida con un apósito.
Si existe una hemorragia importante, aplica presión directa con una gasa o tejido limpio y solicita asistencia sanitaria si el sangrado no se controla. 
accidentes domesticos parte 4
Caídas y golpes: adaptar la casa para evitar accidentes
Qué traicionero puede ser el hogar en este sentido. Alfombras que resbalan, cables, muebles mal colocados, escaleras sin apoyo o bañeras sin elementos de seguridad pueden convertirse en obstáculos muy peligrosos. Por eso es clave despejar zonas de paso, fijar o retirar alfombras, mejorar la iluminación, instalar barras de apoyo (cuando sean necesarias) y evitar conductas temerarias como subirse a sillas para alcanzar objetos.
Este tipo de sucesos son tan habituales que el Ministerio de Sanidad incluye específicamente la prevención de caídas entre sus recomendaciones para un hogar seguro. Justo después de una caída, se aconseja quedarse quieto unos segundos para evaluar el estado; si tenemos dolor en algún punto, es mejor no forzar el movimiento. Si estamos bien y podemos levantarnos con seguridad, hay que hacerlo muy despacio.
Las caídas son una de las principales causas de lesiones y pérdida de calidad de vida en personas mayores de 65 años, y por eso en esta casuística hay que actuar con todavía más precaución, ya que en este caso una caída se puede traducir en una fractura, por ejemplo, de cadera. Si hay dolor importante, es mejor no mover a la persona y pedir asistencia al 112. Independientemente de que no se haya hecho daño, siempre se debe comentar el suceso con un profesional sanitario, ya que el origen del problema puede tener que ver con el equilibrio, la visión, la fuerza o la presión arterial. 
accidentes domesticos parte 5
Intoxicaciones: lo que parece cotidiano, pero es peligroso
Están en casa, a menudo al alcance de cualquiera, y encierran un peligro tremendo. Hablamos de medicamentos, productos de limpieza, cosméticos o pesticidas, que son algunas de las fuentes más habituales de intoxicación. En niños, la curiosidad aumenta el riesgo; en personas mayores, puede haber ciertos olvidos con la medicación (que puede conllevar que se tomen más dosis de las que deberían). Es por eso por lo que Cruz Roja, en algunos de sus proyectos, ayuda a que la medicación siga una pauta correcta y rigurosa. La exposición a gases, por otro lado, puede tener consecuencias igualmente graves.
En cualquier caso, para prevenir accidentes en este sentido conviene conservar cada producto en su envase original, no mezclar productos de limpieza, guardar medicamentos y sustancias peligrosas bajo llave o fuera del alcance y revisar las instalaciones de gas. Si existe sospecha de intoxicación, puedes contactar con el 112 o con el Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20).
accidentes domesticos parte 6
Atragantamientos: actuar rápido importa
Un alimento, una pieza pequeña de un juguete o determinados objetos pueden bloquear las vías respiratorias. Aunque este accidente no entiende de edades, el riesgo es especialmente relevante en bebés y niños pequeños. Por eso adaptar los alimentos a la edad y capacidad de masticación y evitar dejar objetos pequeños a su alcance es clave. También es importante procurar que las personas con dificultades para tragar coman sentadas y acompañadas.
Si la obstrucción es grave y la persona no puede toser ni hablar, conviene llamar al 112 y aplicar las maniobras de desobstrucción adecuadas. Si pierde la conciencia, se recomienda iniciar la RCP siguiendo las indicaciones de emergencia.
accidentes domesticos parte 7
Ahogamientos: el agua exige vigilancia
No hace falta una gran cantidad de agua para que exista peligro. Bañeras, cubos, piscinas o cualquier recipiente puede suponer un riesgo, especialmente para niños pequeños. La OMS señala, por ejemplo, que los menores de cinco años representan casi una cuarta parte de las muertes por ahogamiento en el mundo.
La prevención pasa por acompañarlos en todo momento. Y es que nunca se debe dejar a un niño o niña pequeña cerca del agua sin vigilancia, ni siquiera durante unos segundos. Vacía bañeras, cubos, barreños y otros recipientes después de utilizarlos y evita que puedan acceder por su cuenta a piscinas u otras masas de agua. La supervisión debe ser constante y activa; tanto es así que el Ministerio de Sanidad recuerda que un niño pequeño puede ahogarse con muy poca cantidad de agua.
accidentes domesticos parte 8
Electrocuciones: cuando la electricidad se convierte en peligro
Enchufes, cables deteriorados y aparatos eléctricos cerca del agua pueden provocar accidentes graves. Frente a este contexto, utiliza instalaciones en buen estado, protege los enchufes cuando haya niños pequeños, no manipules aparatos eléctricos con las manos mojadas y desconecta los equipos antes de limpiarlos. Si alguien sufre una descarga, no lo toques mientras siga en contacto con la corriente: corta primero el suministro y después llama al 112.
accidentes domesticos parte 9
Incendios: prevenir antes de que aparezca el humo
La cocina, las fuentes de calor y las instalaciones eléctricas requieren especial atención. Algunos consejos que pueden ayudarnos en este sentido son: no dejar sartenes al fuego sin vigilancia, mantener textiles y materiales combustibles alejados de estufas y braseros y evitar sobrecargar enchufes o regletas. Disponer de un detector de humos en casa, por ejemplo, es muy positivo, ya que puede rastrear la presencia de este desde los primeros minutos.
También es recomendable que toda la familia conozca las vías de evacuación y qué hacer ante una emergencia. En caso de incendio, el consejo habitual es abandonar el lugar siguiendo las indicaciones de los servicios de emergencia y llamar al 112.
accidentes domesticos parte 10
Una casa más segura empieza por mirar de otra manera
Prevenir accidentes domésticos no consiste en convertir el hogar en un lugar de prohibiciones. Consiste en anticiparse. Tener un botiquín accesible para quienes lo necesitan (pero fuera del alcance de los niños), saber cómo recurrir al 112, aprender primeros auxilios y adaptar el entorno a las personas que lo habitan son pequeñas decisiones que pueden marcar una gran diferencia.
Banner Compártelo Reportaje
a más gente, compártelo.
Banner Home
