El sol no entiende de edades: cómo protegerse en cada etapa de la vida - Ahora
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El sol no entiende de edades: cómo protegerse en cada etapa de la vida
EL SOL NO ENTIENDE DE EDADES: CÓMO PROTEGERSE EN CADA ETAPA DE LA VIDA
Humanidad
Unidad
Contenidos
- Claves para protegerse del sol a cualquier edad
- Infancia: proteger hoy para cuidar la piel del futuro
- Personas adultas: la protección solar sigue siendo imprescindible
- Personas mayores: una mayor vulnerabilidad frente al calor
- Eclipse solar: las gafas de sol no son suficientes
- La mejor protección es la que se convierte en hábito
Cruz Roja
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parte 1 prevencion sol
El verano invita a pasar más tiempo al aire libre. Playas, piscinas, excursiones, terrazas o actividades deportivas hacen que aumenten las horas de exposición al sol, muchas veces sin que seamos plenamente conscientes. Aunque la luz solar tiene efectos beneficiosos para el organismo (como la síntesis de la vitamina D), una exposición excesiva y sin protección puede provocar quemaduras, acelerar el envejecimiento de la piel, afectar a la salud ocular e incluso aumentar el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.
Y esto no se limita a los días de playa, tan comunes en estos meses. Pasear, trabajar al aire libre, practicar deporte o acompañar a los niños o niñas al parque también supone recibir radiación UV. Por eso mismo organismos como la Organización Mundial de la Salud o el Ministerio de Sanidad insisten en incorporar la fotoprotección en la rutina diaria, especialmente durante el verano, cuando existe mayor intensidad solar.
Con el objetivo de contribuir a esa prevención, Cruz Roja desarrolla acciones de información y sensibilización dirigidas a la población. En Alicante, y en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer, se impulsan talleres sobre prevención de cáncer de piel y otros hábitos saludables para personas usuarias de la Organización. Este verano, ambas entidades recuerdan la importancia de proteger la piel y los ojos frente a la radiación solar y fomentar hábitos de fotoprotección en el día a día.
No todas las personas, eso sí, afrontan el mismo riesgo cuando hablamos de exposición al sol. La edad, el tipo de piel, el estado de salud o la actividad que realizan hacen que las recomendaciones deban adaptarse a cada etapa de la vida. Sin embargo, hay una serie de medidas que son válidas para toda la población.
parte 2 prevencion sol
Claves para protegerse del sol a cualquier edad
Más allá de una franja horaria concreta, los organismos sanitarios recomiendan consultar el índice UV, que indica la intensidad de la radiación ultravioleta en cada momento y permite adaptar las medidas de protección. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) publica diariamente esta información, que también está disponible en muchas aplicaciones del tiempo.
La protección solar, además, no depende únicamente de ponerse crema. Las personas expertas recuerdan que la estrategia más eficaz combina varias medidas:
- Consultar el índice ultravioleta (índice UV) y extremar las precauciones cuando sea igual o superior a 3, ya que a partir de ese nivel se recomienda proteger la piel y los ojos.
- Buscar la sombra siempre que sea posible.
- Utilizar ropa ligera que cubra la piel, sombrero y gafas de sol homologadas con filtro frente a la radiación ultravioleta.
- Aplicar un fotoprotector de amplio espectro (UVA y UVB) en cantidad suficiente sobre toda la piel expuesta, sin olvidar zonas que suelen pasar desapercibidas, como las orejas, los labios, el cuello, la nuca, el cuero cabelludo, los empeines y el dorso de las manos. Es importante escoger uno apropiado para cada zona del cuerpo y según las necesidades específicas de cada piel.
La protección debe extenderse también a los ojos. “La radiación ultravioleta puede provocar irritación e inflamación ocular y, a largo plazo, favorecer problemas como las cataratas”, explica Mª Ángeles Jiménez, responsable de voluntariado de la Asociación Española Contra el Cáncer en Alicante.
Aunque esta protección se puede reforzar en playa, montaña y nieve, “donde la radiación se refleja con mayor intensidad”, recuerda Mª Ángeles Jiménez, debe “formar parte de nuestros hábitos cotidianos durante todo el verano y no solo cuando acudimos a la playa o a la piscina”, detalla Fedra Molina, técnica del área de salud en Cruz Roja en Alicante.
Además de lo anterior, es necesario mantener una buena hidratación y no olvidar que resulta imprescindible protegerse en los días nublados.
parte 3 prevencion sol
Infancia: proteger hoy para cuidar la piel del futuro
La infancia es el momento en el que se construyen muchos de los hábitos que acompañarán a una persona durante toda su vida. También es la etapa en la que la piel resulta más vulnerable frente a la radiación solar; no en vano, la Organización Mundial de la Salud insiste en que las quemaduras solares en la infancia aumentan el riesgo de cáncer de piel en etapas posteriores de la vida.
La piel de niños y niñas es más delicada y se defiende peor frente a la radiación ultravioleta, por lo que “deben aprender desde pequeños a evitar la exposición directa en horas de mayor intensidad, buscar sombra, usar ropa que cubra la piel, sombrero de ala ancha y gafas de sol homologadas”, recalcan desde la Asociación Española Contra el Cáncer. “También es importante aplicar fotoprotector de amplio espectro (UVA y UVB), en cantidad suficiente y reaplicarlo cada dos horas. Los menores de seis meses no deben exponerse directamente al sol”, añaden. 
“Sigue habiendo mucha gente que solo protege a niños y niñas cuando hay una exposición directa al sol (playa y/o piscina), pero sigue sin tener en cuenta que deberíamos de proteger la piel para cualquier actividad al aire libre”, lamenta Fedra Molina, que no duda en remarcar que debería ser “una rutina diaria”.
parte 4 prevencion sol
Personas adultas: la protección solar sigue siendo imprescindible
En la edad adulta persiste esa falsa sensación de seguridad: muchas personas recurren al protector solar únicamente durante las vacaciones o cuando toman el sol de forma intencionada. Sin embargo, caminar por la ciudad, hacer deporte o trabajar al aire libre también supone una exposición significativa a la radiación ultravioleta, lo que hace que deban seguirse las mismas recomendaciones de protección.
Otro aspecto importante es la vigilancia de la propia piel. Y es que detectar cambios de forma precoz puede ser determinante para el diagnóstico temprano del cáncer cutáneo. “La radiación ultravioleta provoca daño genético en las células de la piel y puede aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Los lunares comunes suelen ser benignos, pero es importante conocer la propia piel y revisar periódicamente cualquier lunar o lesión nueva”, sostiene Mª Ángeles Jiménez, responsable de voluntariado de la Asociación Española Contra el Cáncer en Alicante.
Para ello, hay algunas señales de alarma que se pueden reconocer, por ejemplo, “siguiendo la regla ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Colores variados, Diámetro que aumenta (habitualmente superior a 6 mm) y Evolución o cambios rápidos”. “También hay que valorar lesiones que pican, duelen, sangran, forman una herida o no cicatrizan”, expresa. Ante cualquier lesión sospechosa, se debe acudir a un profesional sanitario, ya que, aunque la autoexploración orienta, no permite establecer un diagnóstico.
parte 5 prevencion sol
Personas mayores: una mayor vulnerabilidad frente al calor
En las personas mayores, el verano plantea un doble reto: minimizar los efectos de la radiación solar sobre la piel y reducir el riesgo de sufrir problemas relacionados con las altas temperaturas, como la deshidratación o el golpe de calor. Aunque ambos riesgos suelen coincidir en los días más calurosos, requieren medidas de prevención complementarias. 
Y es que, con el paso de los años, el organismo pierde parte de su capacidad para regular la temperatura corporal y también disminuye la sensación de sed, lo que aumenta la vulnerabilidad frente al calor. Por eso, además de proteger la piel de la radiación ultravioleta, es fundamental (como hemos visto ya) mantener una buena hidratación, evitar la exposición durante las horas centrales del día y permanecer en lugares frescos cuando las temperaturas son elevadas. Cabe recordar que, en caso de enfermedad crónica, no debe modificarse o suspenderse el tratamiento sin valoración profesional.
parte 6 prevencion sol
Eclipse solar: las gafas de sol no son suficientes
La protección ocular cobrará una relevancia especial el próximo 12 de agosto, cuando tendrá lugar un eclipse total de Sol visible desde buena parte de España. Mirar directamente al Sol, incluso durante un eclipse o cuando parece estar parcialmente oculto, puede provocar lesiones oculares graves y permanentes.
Para observarlo con seguridad deben utilizarse exclusivamente gafas específicas para eclipses que estén homologadas y en perfecto estado. Las gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean, no ofrecen protección suficiente. Tampoco deben utilizarse radiografías, cristales ahumados, filtros caseros, cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares específicos.
Las gafas deben cubrir completamente el campo de visión y no se recomienda mirar al Sol durante más de un minuto seguido, incluso llevándolas puestas. Solo puede observarse sin protección durante la fase de totalidad cuando el Sol se encuentre completamente oculto, y únicamente en los lugares incluidos en la franja de totalidad. En cuanto reaparezca cualquier parte del disco solar, es imprescindible volver a utilizar la protección.
parte 7 prevencion sol
La mejor protección es la que se convierte en hábito
Al final, la mayoría de los daños provocados por la radiación ultravioleta pueden prevenirse adoptando medidas básicas de protección de forma constante y consciente. No se trata de renunciar a disfrutar del verano o de las actividades al aire libre, sino de hacerlo con seguridad.
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